La sal

 

      Una mejora en la digestión: Por el cloruro que tiene la sal marina ayudara a producir más ácidos y enzimas necesarias para tener una mejor digestión.

 Ayuda a los músculos: La cantidad de potasio que trae hace que tus músculos trabajen correctamente.  
    
        Contribuye a tu salud cardiovascular: La sal ayuda a normalizar los latidos cardiacos, con la presión sanguínea alta y para regular los niveles de colesterol.    

        Ayuda a tu cerebro: La sal marina ayuda al procedimiento correcto de la información y la comunicación entre las células cerebrales.

        Previene el envejecimiento: Retrasa el envejecimiento prematuro de las células gracias a sus dotes de antioxidante y alcalino. 

 



Ayuda a que tu piel libere las toxinas mejorando tu bienestar, ayuda a disminuir el acné gracias a que las sales eliminan las toxinas e impurezas causante de los granos y los puntos negros, también aportan magnesio y sulfato.


Los baños de sales alivian dolores musculares ayudando a desinflamar, aliviando las tensiones musculares y mejorando la circulación, purifican y mejoran la irritación de la piel y muchas cosas más para nuestro bienestar. 



Para acontecer color debes ir añadiendo a las sales un colorante comestible en poca abundancia no más de dos gotas para iniciar le irás echando más hasta obtener el tono deseado sin dejar de remover y esperando a que se tiña por completo.

 Si deseas que además de relajarte le aporte suavidad a la piel pon una cucharadita de glicerina líquida (5ml) a la mezcla Ten cuidado de que no se mojen las sales.

 Luego añade 5 ml de tu aceite esencial favorito para aportarle una textura y olor más agradables.

 Una vez hayas mezclado las sales con los aceites o colorantes, deja que se seque bien la preparación antes de pasarla a un frasco de vidrio. De esta manera, te durará más tiempo y no se echará a perder. Para un baño común en una bañera grande se echan entre 50 y 100 gramos de sal.

Las sales de baño casera es divertida y barata, un ejemplo de ingrediente pueden ser 1 kg de sal marina gruesa, 7 gotas de colorante rojo , 30 gotas de aceite esencial de pomelo y 30 de mandarina, 10 de mirto, 30 de geranio y 10 gramos de flores secas de rosas.

Preparación:

  • Separa en dos recipientes la sal (medio kg en cada una).
    1. En uno de ellos echa el colorante alimenticio y mezcla bien.
    2. Junta las sales de ambos tazones para que queden de dos colores.
    3. Echa el aceite de geranio, luego el de pomelo, el de mandarina y por último, el de mirto.
    4. Agita bien para que se mezcle y deja una hora para que se seque la sal.
    5. Pon las rosas secas trituradas o picadas y agita bien para mezclar.
    6. Tapa y guarda hasta el momento de usar. Si deseas, puedes dosificar en frascos más pequeños.

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